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El Multiverso es una idea fascinante. Así como descubrimos que la Tierra era uno de muchos planetas, lo mismo podría sugerirse del universo.
Los orígenes de la Teoría del Multiverso son una zona gris. Algunos científicos, como el físico inglés David Deutsch, en su libro “El comienzo del infinito: Explicaciones que transforman el mundo”, señalan a Erwin Schrödinger y su famosa ecuación, como el origen del multiverso. La Teoría del Multiverso sugiere que nuestro universo no está solo, sino que quizás sea uno de muchos universos que existen. Así como descubrimos que la Tierra era uno de los muchos planetas rocosos, y que la Vía Láctea era una de las muchas galaxias en el universo, algunos científicos piensan que lo mismo podría decirse del universo.
Hasta el momento, no tenemos evidencia directa de otros universos (e incluso esa perspectiva es discutible, más adelante explicaré a que me refiero con esto). Pero nuestra mejor evidencia indirecta de su existencia es peculiar, si se puede decir así. Se deriva de cuán exactas son ciertas constantes matemáticas en el universo. La constante cosmológica, por ejemplo, es un valor para la densidad de energía del vacío del espacio. Su existencia explica cómo el universo se está expandiendo a una velocidad cada vez mayor, algo que se descubrió por primera vez en 1998.
Pero la constante cosmológica es 120 órdenes de magnitud más pequeña de lo que la teoría predice que debería ser. Por lo tanto, incluso un pequeño cambio en su valor hubiera hecho de nuestro universo un desastre gobernado por la nada absoluta después de la Gran Explosión. Así, también, lo mismo aplica para los valores de la energía oscura.
¿Cómo fueron estas constantes matemáticas ajustadas con una precisión tan escandalosa? Es decir, si la energía oscura hubiera sido mayor en cantidad, habría habido suficiente repulsión para superar la gravedad que une a las galaxias, a las estrellas y a la Tierra. Es uno de los mayores misterios de la física. Todo lo que sabemos es que, si fuera mucho más grande la cantidad de energía oscura en el universo, no estaríamos aquí para preguntar sobre eso.
El Multiverso
Suponiendo que la teoría del multiverso es verdadera, ¿qué forma adoptarían estos otros universos? La teoría del multiverso tiene una respuesta. Sugiere que, en nuestro universo, la constante cosmológica es exactamente el valor exacto para que todo lo que conocemos exista. Pero hay un número infinito de otros universos, donde las cosas son ligeramente diferentes a como las conocemos en este universo. Teorizando con la posibilidad de que el multiverso es cierto, ¿Qué leyes físicas gobernarían estos otros universos?
Esa es la parte difícil. Entramos en terreno complejo, puramente teórico. Hay un gran número de teorías, desde los cuatro niveles de clasificación de Max Tegmark, a la teoría M (que abarca la teoría de cuerdas), a las teorías cíclicas, donde el universo se encuentra en un número infinito de ciclos entre la Gran Explosión y el Gran Colapso.
Los cuatro niveles de clasificación de Max Tegmark
Los cuatro niveles de Tegmark abarcan las teorías del Multiverso más amplias. Estos cuatro niveles fueron sugeridos en 2003 por el profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts, presentándolos como una forma de clasificar ideas para el multiverso.
“Los universos paralelos no son una teoría, sino una predicción de ciertas teorías”, dijo en su libro de 2014, llamado Nuestro Universo Matemático.
El primer nivel de Tegmark
El primer nivel tiene que ver con el universo observable, que es la medida en que podemos ver en el universo. Debido a la velocidad finita de la luz, solo podemos ver hasta donde la luz ha podido viajar desde la Gran Explosión, hace 13.8 mil millones de años. Sin embargo, debido a la expansión del universo, podemos ver la luz que ahora está a más de 42 mil millones de años luz de nosotros; lo que llamamos el universo observable. Pero no podemos ver más allá de esto; que hay, simplemente no lo sabemos.
El primer nivel sugiere que no hay final. En cambio, el universo simplemente sigue y sigue, infinitamente. Si es verdadero, esto crearía un número infinito de instancias para que todo ocurra. Entonces, a una distancia astronómica lejos de nosotros, encontraríamos una Tierra exactamente igual a la nuestra, y te encontrarías escuchando este mismo documental.
El segundo nivel de Tegmark
El segundo nivel es similar al primero, pero propone que, si bien todo el multiverso se está expandiendo, hay regiones dentro de él que se expanden a diferentes ritmos, formando burbujas de espacio autolimitado, en otras palabras; universos de burbuja, dentro de un masivo universo. Nuestro universo sería una burbuja, con un número incalculable de otras burbujas, cada una con sus propias leyes de la física.
En 2015, una teoría ampliamente desacreditada, sugirió que nuestra burbuja de universo se había “rozado” con otra burbuja de universo, produciendo un brillo notable en los confines del espacio-tiempo.
El tercer nivel de Tegmark
En el tercer nivel, las cosas empiezan a ponerse un poco extrañas. Al igual que el primer nivel, sugiere que las leyes de la física son las mismas en todas partes, pero en lugar de que diferentes universos estén separados por distancia, como en el segundo nivel, en este nivel están separados por el tiempo. Las leyes de la mecánica cuántica permiten un gran número de incertidumbres y posibles futuros (por ejemplo, si el famoso gato de Schrödinger en la caja, está vivo o muerto).
En este nivel, todas estas posibilidades se desarrollarían. Cada eventualidad única ocurriría, y cada vez que esto suceda, se crearía un nuevo universo junto con el nuevo evento. Sin embargo, para nosotros como observadores, solo vemos un universo: el nuestro.
En resumen, nuestro universo sería una burbuja, con un número incalculable de otras burbujas más allá de la nuestra, separadas por el tiempo y cada una con sus propias leyes de la física, en donde cada evento único produce un nuevo universo. De esta manera, se genera una cantidad de copias infinitas. ¿Recuerdas ese día, cuando eras niño, que estuviste a punto de morir debido a tu imprudencia, o a la imprudencia de alguien más? Quizás se lo atribuyes a la suerte, la realidad podría ser mucho más macabra; es posible que en realidad estás muerto, nada más que en otro universo. Este es el tercer nivel.
El cuarto nivel de Tegmark
El cuarto y último nivel, el multiverso matemático, es bastante difícil de comprender. Es la propia teoría de Tegmark, presentada en su libro Nuestro Universo Matemático. Esencialmente, implica que el universo está compuesto enteramente de matemáticas, y nosotros somos simplemente constructos dentro de todo eso. Pero el libro y la teoría han sido objeto de fuertes críticas.
Argumentos en contra
Uno de los principales argumentos en contra de la Teoría del Multiverso es que falla en una de las piedras angulares de la ciencia: la Falsabilidad. En filosofía de la ciencia, la falsabilidad o refutabilidad es la capacidad de una teoría o hipótesis de ser sometida a potenciales pruebas que la contradigan. Esta es la prueba definitiva para cualquier teoría científica.
Por ejemplo, si presentas la teoría de que cada animal en la Tierra tiene cuatro patas, alguien más podría refutar esa teoría al encontrar un animal con más de cuatro. Ninguna teoría del multiverso es actualmente demostrable y tampoco se puede contradecir. En resumen, no tenemos los medios para refutar algunas de las afirmaciones que se están realizando. Nunca podremos viajar más allá del universo observable y, por lo tanto, nunca podremos refutar la idea de que existen otros universos paralelos con burbujas de universos, o un universo infinito, porque universo es todo lo que existe.
Como tal, muchos argumentan que la teoría del multiverso no debería ser tratada como una teoría en absoluto de la física y que debería ser condenado a la pseudociencia.
“El problema es que ninguna observación astronómica posible puede ver esos otros universos”, dijo el cosmólogo George Ellis en un artículo publicado en Scientific American en 2011. Ellis concluye diciendo que; Los argumentos a favor del multiverso son, en el mejor de los casos, indirectos. E incluso si el multiverso existe, deja sin explicación a los profundos misterios de la naturaleza.
Más teorías
Otras teorías más ampliamente aceptadas, como la existencia de materia oscura o energía oscura, pueden no pertenecer al terreno de la falsabilidad. ¿Deberíamos relegar a la ciencia ficción todo lo que no se puede someter a la falsabilidad? Es justo decir que este es un tema que genera un debate acalorado en la comunidad científica. E incluso, aparte de la falsabilidad, nos encontramos con un problema serio; No solo no podemos refutar las teorías del multiverso, sino que actualmente tampoco podemos probarlas. No tenemos forma de viajar a otro universo, ni siquiera de observar uno.
Como dije anteriormente, universo es todo lo que existe, todo lo que podemos ver. ¿Cómo se supone que debemos analizar la gran cantidad de afirmaciones que se hacen, cuando no hay evidencia directa disponible?
La idea de un multiverso es, sin duda, de lo más alucinante en física teórica. Ha inspirado una amplia gama de ciencia ficción y ha obtenido el apoyo de algunos de los físicos más destacados de las últimas décadas. En 2015, el profesor Stephen Hawking dijo que: “No estaría más allá de los reinos, de las posibilidades que, en algún lugar fuera de nuestro propio universo, se encuentre otro universo diferente”.
